Sede Buenavista

Sede Jose Maria Obando

Crónica de viaje a la memoria viviente de la Escuela Rural Buenavista

La profe Yolanda Laverde fue la primera que yo conocí, por allá en los años 60 Eso nos contó Doña Enriqueta cuando le preguntamos si se acordaba de algún maestro que hubiera trabajado en la institución. Resultó que esa profesora Q.E.P.D es la mamá de una compañera nuestra, la profe Janeth Laverde y otra maestra del colegio Campo Alegre, Nubia Laverde. Tiene 73 años, llegó en moto el día de la reunión y acepta que tomaba trago en ambiente familiar con las maestras Yolanda y posteriormente Graciela en fiestas del día de la madre en la escuela.

¿Por qué ya no es tan familiar ahora la escuela? Pregunte como en un rol de periodista.

Doña Estefanía López de Arévalo, madre, abuela de estudiantes de la Escuela rural Buenavista y natal de la Vereda, nos expuso de manera clara el fenómeno. Nos contó que hace más o menos 25 años la gente de la había ido vendiendo sus propiedades y la vereda había pasado de ser una comunidad rural a transformarse en una zona vacacional con chalets de lujo y algún movimiento turístico. Esto hace que la población no sea permanente y en la escuela no se cohesione de manera tan afectiva como antes.

“Antes esto era de Subachoque y para los grados venía el señor alcalde y personalidades del Municipio, antes era muy lindo acá” La nostalgia hasta me irrita un poco, esa idea de que todo tiempo pasado fue mejor…Ahora estamos para un nuevo comienzo, pienso para mí.

La escuela, según los relatos de Doña Enriqueta y Estefanía, no siempre se llamó como actualmente sino que se llamaba Escuela Rural Gabriela Mistral y antes de que estuviera en el predio actual estuvo al lado en la finca de doña Rosalba de Castro, también madre y abuela de exalumnos pero eso era en arriendo, luego don Antonio Balsedo donó el lote en 1962.

Años atrás la escuela estaba construida en la zona de cuatro tanques pero en la época de la violencia la mandaron a quemar. ¿Saben quién lo hizo? Institución Educativa Departametal JOSE MARÍA OBANDO SEDE RURAL BUENAVISTA Pregunté Encogimiento de hombros y silencio. Supe que no debía seguir preguntando sobre eso(..)

Don Eduardo González, quien fuera el primer presidente de la junta de acción comunal, fue quien construyó la escuela at honorem en ese mismo año de la donación, sin embargo esa construcción la derribaron para construir la actual infraestructura que construyó don Manuel Vicente González en los años 80.

Es necesario homenajear un gran personaje en este viaje y es al maestro o las maestras que superan en número y recordación a los hombres que han pasado por aquí.

Bueno ahora si hablemos de los maestros, indiqué en mi tímida entrevista Ah claro profe, ¡hay muchos!

A Yolanda sólo la recuerda doña Enriqueta y dice que eran muy amigas, ella tuvo tres hijas en su ejercicio como maestra, una de ellas Nubia la recibió en la casa doña Concha Acuña que no era partera ni mucho menos, pues ya en labores era impensable ir a un hospital, no había como llegar. Ella por supuesto vivía en la Vereda pero no en la escuela, doña Enriqueta la acogió en su finca durante años, de ahí su relación.

La Profesora Graciela, la mujer que tuvo los jardines más bellos que han existido en la escuela, sí vivió en la escuela cuando posteriormente se construyó el apartamento.

A ella la recuerdan muy especialmente sus exalumnos Jorge Enrique Arévalo de 56 años y doña Evangelina Enriques medina de 54 años que nos hablaron de los zapatones que eran cubiertas que les cosían a los zapatos para entrar al salón y no ensuciar el encerado perfecto que ostentaba la escuela, nos contaron a manera de anécdotas como eran los castigos de esa época: cuatro granos de maíz en cada rodilla y las manos al cielo mirando hacia el camino. Que llegaban a las 7 a.m. a la escuela, se iban a las 12m y volvían a la una para finalizar a las cuatro, que los niños que llegaban sin bañarse o mal presentados eran devueltos con el compromiso de volver limpios al rato. La profesora Graciela laboró por 35 años hasta su jubilación.

Pero han sido muchos, a continuación mencionaremos a algunos como reconocimiento a su labor en esta institución: profesora Araceli, Blanca Huilches, Profesora Celmira, Profesora Lilia, Profesora Marina, Profesora Lucila, Elena Garay, Ilda Acero, profesora Antonia, Profesora Maritza, profesor Hector, Profesor Carlos.

Entre las recientes profesoras se destacan la profesora Mery quien se retiró hace 3 años y también laboró en la Escuela Cruz Verde, Sandra Moreno quien fue la última que vivió en el apartamento y Marta Luque, quien es recordada por su carácter dócil y cariñoso con los niños más pequeños.

La reunión terminó con un sentimiento de nostalgia y con cierta esperanza renovada para continuar con la dura y hermosa tarea de enseñar las letras y a contar números, para una comunidad, que es un país que hoy más que nunca lo necesita.

Agradecimientos

Muy especialmente a nuestra ecónoma Luz Marina de Arévalo por darnos la idea de reunir a la comunidad en torno a la memoria de la escuela, a Mariela López que no sólo cuida de este sitio sino que lo siente como propio hace más de veinte años.

Natalia Álvarez Pérez
Docente Escuela Rural Buenavista